07 septiembre 2006
Primera lección
Después de haber situado los materiales de construcción en el contexto de la arquitectura actual y de reflexionar sobre el papel del arquitecto frente a los materiales, hemos visto que el conocimiento de las propiedades de los materiales es fundamental, y que este conocimiento no va a caducar, cosa que sí le puede pasar a una determinada gama de productos, o a unas normas de aplicación.
Así hemos comenzado por la distinción más visual, o más intuitiva, la de la porosidad. Los materiales pueden ser porosos o no porosos, y esta es una división muy importante, va a dar lugar a comportamientos completamente diferentes.
Hemos visto que el aire y el agua interactúan con el cuerpo poroso y que importan la cantidad y la forma de la red capilar de un material.
Hay un buen capítulo en un libro que no está en la bibliografía, pero que es interesante que conozcáis. Se trata del Addleson.

En general el problema del agua y de la porosidad no está tratado en profundidad en los libros al uso de Ciencia de Materiales, pues es una disciplina muy basada en los metales, algunas cerámicas y en los plásticos, o sea en los materiales de la ingeniería, que en general son muy poco o nada porosos. En cambio en construcción el problema del agua es fundamental, especialmente en cuestiones relacionadas con la patología y la restauración. Podréis ampliar información en libros o artículos relacionados con estos campos, en especial en la naciente rama de la geología que se llama petrofísica.